La española se quedó a un paso de agrandar aún más su leyenda, al caer ante la número 1 del mundo, Tai Tzu Ying por 21-14, 8-21 y 19-21 en la final de las BWF World Tour Finals. El encuentro se decidió en un último set de infarto, en cuyo tramo final la asiática sente. En cualquier caso, Carolina Marín cierra un comienzo de 2021 impecable en Tailandia, donde ha conquistado los dos torneos Super 1.000 disputados y da motivos para ser optimistas en este año con Juegos Olímpicos y el Mundial de Huelva 2021.

La española llegaba a su primera final de las BWF World Tour Series tras confirmarse como la mejor jugadora del momento en el circuito mundial. Más allá de haber ganado los dos primeros torneos del año sin haber cedido ningún set y de meterse en la lucha por el Masters con autoridad, en estas tres semanas en Bangkok ha demostrado sobre la pista que atraviesa un gran momento de forma, dominando los partidos con determinación y mucha concentración.

En las World Tour Finals, la onubense ganó en la fase de grupos a la rusa Evgeniya Kosetskaya y a la canadiense Michelle Li. En el tercer partido, con la clasificación para semifinales asegurada, cedió su primer partido del año ante la surcoreana An Se Young. Esta derrota puso fin a 12 partidos y 24 sets seguidos ganados en 2021, pero la andaluza volvió a la senda de la victoria ante la tailandesa Pornpawee Chochuwong para sellar su pase a la final.

Por tercera final consecutiva, la onubense se enfrentaba a la número 1 del mundo, Tai Tzu Ying, que tiene más experiencia en este torneo, pues ha ganado el título en dos ocasiones y ante Carolina disputaba su quinta final. En cualquier caso, pese a no contar con la experiencia de la asiática, la española llegaba con mucha confianza y un balance de 28 sets ganados y sólo dos perdidos en 2021.

El comienzo de la final tuvo más dominio de la jugadora de China Taipéi, pero la campeona olímpica no le permitió que abriera brecha en el marcador. Reaccionó cuando marchaba 2-5 para ponerse por delante con 7-6 y llevó la iniciativa desde entonces. La española desplegó un juego serio e inteligente, provocando la precipitación de su rival. Con ataques controlados, mucha concentración y un juego intenso, nuestra campeona dio el primer paso hacia el título al apuntarse el primer set en 21 minutos.

La asiática reaccionó en el segundo set y cambió el decorado del partido. Aumentó la intensidad para tratar de frenar a la española y la estrategia le funcionó, pues llegó al intervalo mandando 11-3 y aprovechó los errores de Carolina para llevar el encuentro a la tercera manga.

Este fue un juego de máxima tensión, al que Tai llegó con más confianza. En los primeros puntos Marín no lograba recuperar la iniciativa, pero no había dicho la última palabra y siguió peleando para evitar que la asiática se fuera en el marcador. Con 8-8 en el luminoso llegó un punto de inflexión, ya que Carolina recuperó las buenas sensaciones de la primera manga, firmó varios puntos que devolvieron los nervios a la rival y le sirvieron para llegar por delante al descanso. La española puso la directa con un parcial de 5-0 y aprovechó la confianza de los primeros momentos para, paso a paso, contrarrestar el intento de remontada de Tai. Eso sí, la número 1 del mundo no se rindió y reaccionó en el último suspiro para sentenciar un partido de infarto que pudo decantarse de cualquier lado.

El gran comienzo de año de Carolina Marín no es casualidad, sino fruto del duro trabajo que se está desarrollando en el CAR de Madrid desde finales de 2020. Acaba de comenzar una temporada cargada de objetivos, con los Juegos Olímpicos de Tokio y el Mundial de Huelva 2021 en el horizonte, y la volantista española sigue dando motivos para el optimismo.

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